
Respiremos sana y profundamenteConsigamos Relajación y Armonía en todo nuestro Ser
a través de ejercitarnos en una Respiración Serena y Profunda.
Para abordar con eficacia el contenido de esta Relajación,
situémonos en primer lugar en una posición cómoda
y hagamos tres o cuatro respiraciones por la nariz, profundas y tranquilas,
para poder centrarnos mejor en lo que vamos a hacer,
y continuemos luego respirando de forma serena.
El Aire es el fluido a través del cual discurren nuestros Pensamientos
y a través del cual se hace posible nuestra relación con los demás.
Nuestro modo de respirar condiciona el modo en el que establecemos
la relación con nuestro propio Cuerpo,
la relación con las demás personas
y la relación con las circunstancias familiares, laborales y sociales que van apareciendo en nuestra vida;
y según sea el modo en que respiremos en cada momento,
así será nuestra capacidad para abordar con menor o mayor eficacia
aquello que tengamos por delante.
Respirar por la boca bloquea la intervención de nuestra Conciencia
y nos deja en manos de nuestras reacciones instintivas temperamentales.
Así pues, es importante procurar la descongestión y el uso de ambas fosas nasales.
Cada una de ellas posibilita la intervención de un Hemisferio de nuestro Cerebro.
Cuando estamos ante una situación que nos afecta negativamente,
nuestra respiración tiende a ser insuficiente o quizás acelerada,
dificultando la intervención de nuestra Razón,
y con ello, no podremos afrontarla oportunamente,
estando dados a reaccionar desde nuestras inercias instintivas,
sin la oportuna intervención del Discernimiento.
Respiremos por la nariz y soltémoslo igualmente por las fosas nasales;
de esta manera tomamos más control de nuestra Mente
y tomamos más Conciencia de nuestras Sensaciones,
para que luego,
en nuestra vida cotidiana
seamos más dueños o dueñas de todas nuestras situaciones.
Los estados de Relajación no deben ser para simple descanso del Cuerpo o de la Mente,
sino para ir adquiriendo el hábito de situarnos en la Serenidad de ánimo,
para desde ella ir abordando cada vez más situaciones de nuestra Vida.
Quedarnos en el simple descanso corporal o mental,
es ir consintiendo en la necesidad de evasiones
que retrasan la solución de los conflictos de nuestra vida ...
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